A veces me parece que la violencia de Estado es casi como un producto genérico, puede venir en cualquier presentación y nunca le encuentras la fecha de caducidad. A cinco años de calderón, más de 41 mil muertos registrados y aceptados (los desaparecidos no se cuentan por supuesto), el asunto creo que radica en cómo vivir sin olvidar o como sobrevivir recordando, porque es difícil estar todos los días leyendo el periódico y contando muertos, escuchando balaceras o viendo escenas que no quieres ver, que nadie debería ver. A la larga nos alcanza la desensibilización, algo así como ponerse en modo de me vale madre para seguir viviendo o bueno llegas a creer que seguir viviendo es ya una protesta ante el sistema. Entonces el asunto es como revivir la conciencia y recordar que al menos en tinta, tod@s somos ciudadan@s y como tales, somos objeto de derecho, según recuerdo el fundamental de estos derechos es el de la vida que no, tonces ¿Cómo diantres pasa que seguimos como rebaño avanzando en silencio sobre la fila del matadero en que se ha convertido México?
"…Después vinieron las masacres de Aguas Blancas y Acteal, y no hice nada porque no era zapatista, ni campesino. Después vino la represión en Cancún, Guadalajara y Atenco, y no hice nada porque no era altermundista, globalifóbico ni comunero. Después llego la PFP a Oaxaca y no hice nada porque no era oaxaqueño. Después mataron a más de cuarenta mil personas entre narcos, sicarios, soldados, policías y miles de inocentes y yo no hice nada porque me paralizó el miedo. Después vinieron por mí, y para ese momento ya no quedaba nadie que pudiera hacer algo por mí."
Frase reeditada a la mexicana por su servilleta, se le atribuye erróneamente a Bertolt Brecht en realidad la dijo/escribió (¿?) Martin Niemoeller.
Frase reeditada a la mexicana por su servilleta, se le atribuye erróneamente a Bertolt Brecht en realidad la dijo/escribió (¿?) Martin Niemoeller.

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