"…Después vinieron las masacres de Aguas Blancas y Acteal, y no hice nada porque no era zapatista, ni campesino. Después vino la represión en Cancún, Guadalajara y Atenco, y no hice nada porque no era altermundista, globalifóbico ni comunero. Después llego la PFP a Oaxaca y no hice nada porque no era oaxaqueño. Después mataron a más de cuarenta mil personas entre narcos, sicarios, soldados, policías y miles de inocentes y yo no hice nada porque me paralizó el miedo. Después vinieron por mí, y para ese momento ya no quedaba nadie que pudiera hacer algo por mí."

Frase reeditada a la mexicana por su servilleta, se le atribuye erróneamente a Bertolt Brecht en realidad la dijo/escribió (¿?) Martin Niemoeller.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Finales felices



Luego vemos en las películas de acción, sobre todo en las gringas que los malos al final siempre mueren, y  entre más malos pior. Mueren más feo. El bueno orillado a la violencia por el malo que no le deja otro camino que enfrentarlo, al final, lo deja herido,  luego el bueno le perdona la vida, se da media vuelta, se va y en eso… el malo a traición trata de matarlo, orillando al bueno a voltear y matarlo justicieramente, después una columna cae  aplastando el cuerpo del malo que de pilón se incendia y si anda volando un avión por ahí se estrella justo en su cabeza dejando la moraleja de que el malo siempre pierde.  De vez en cuando hay chanza de ver películas asiáticas y me llama la atención la diferencia de los finales, en muchos casos el malo tiene el privilegio de la redención, de entender donde la caga y ser aceptado por la banda del bien.  Al final de cuentas, hasta ahora, nunca he conocido a alguien que se crea malo, malo, malote, si he conocido a muchos hijos de puta, pero para fines literarios, o en este caso cinematográficos la chanza de que  el malo tenga sentido común, o al menos la capacidad de desarrollar buenas intenciones, me parece que deja un sabor de boca menos plano al final de la película.

1 comentario:

Palomilla Apocatastásica dijo...

Creo que tiene que ver con la concepción del mundo, para el "occidental" hay buenos y malos, los malos siempre merecen el infierno.
En cambio para los "orientales" siempre existe la opción del honor, la reivindicación, el autoperdon.

¿Qué se verá en el cine de países árabes?

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