"…Después vinieron las masacres de Aguas Blancas y Acteal, y no hice nada porque no era zapatista, ni campesino. Después vino la represión en Cancún, Guadalajara y Atenco, y no hice nada porque no era altermundista, globalifóbico ni comunero. Después llego la PFP a Oaxaca y no hice nada porque no era oaxaqueño. Después mataron a más de cuarenta mil personas entre narcos, sicarios, soldados, policías y miles de inocentes y yo no hice nada porque me paralizó el miedo. Después vinieron por mí, y para ese momento ya no quedaba nadie que pudiera hacer algo por mí."

Frase reeditada a la mexicana por su servilleta, se le atribuye erróneamente a Bertolt Brecht en realidad la dijo/escribió (¿?) Martin Niemoeller.

jueves, 16 de enero de 2014

Las cinco cosas que nunca debes hacer cuando se estampa una mosca en el parabrisas de tu auto mientras conduces:

1) Decir una plegaria por el alma de la mosca. Aunque sean pequeñas y de entrada podamos incluso suponer que las moscas no tienen alma, quizás sería más provechoso pensar que una plegaria sirve para muy poco. Lo más probable es que no haya un paraíso de moscas, pensándolo bien, quizás nosotros somos un tipo de moscas más grandotas que a su vez ni alma tenemos, ni paraíso alcanzamos, en cualquier caso una plegaria para la mosca no serviría de nada.

2) Pensar en las larvas de mosca que acabamos de dejar huérfanas. Las moscas son muy prolijas en cuanto a descendencia se trata, y pensar en la enorme orfandad ocasionada por conducir nuestro auto sin el cuidado de no atropellar moscas podría meternos en un serio conflicto ético que no nos permitiría volver a manejar nunca más.

3) Detener el auto y preguntarle a la mosca si se encuentra bien. Si se detiene el auto en una vía muy transitada se puede ocasionar un accidente aún mayor y lesionar a decenas de moscas más. Por otro lado las moscas no hablan, así que preguntarle si se encuentra bien no le ayudaría. Lo que debemos hacer es poner las intermitentes y disminuir gradualmente la velocidad mientras encontramos un sitio donde podamos detener el auto, una vez realizada esta operación, salir del auto verificando previamente que podamos abrir la puerta de manera segura, posteriormente se debe proceder a verificar los signos vitales de la mosca; tomar el pulso presionando con el dedo índice y pulgar la parte anterior de una de las patitas delanteras o la yugular -sólo con el dedo índice- que está en la parte inferior de sus ojotes. Si la mosca aún vive se debe inspeccionar si se encuentra en estado de shock revisando la dilatación de los ojos, de los ocelos y de las decenas de receptores de cada uno pasando una lámpara frente a éstos de a uno por uno.

4) Llamar a las autoridades competentes para que den cuenta del accidente. En primer lugar sería difícil tratar de establecer a cuál autoridad deberíamos llamar (vialidad, policía municipal, estatal, federal, salubridad, antirrábico, instituto de entomología vehicular, fiscalía contra delitos entomológicos, etc. ). En segundo lugar y en cualquier caso, en cuanto a autoridades se trata, el criterio de competentes parece que está lejos de cumplirse a cabalidad.


5) Prender el limpia parabrisas para quitar los restos de la mosca despanzurrada. Sería falto de toda consideración realizar esto, puesto que indicaría nuestra falta de humanidad, a la vez que estaríamos negándole a los miles de familiares y deudos de la mosca siniestrada la posibilidad de rendirle un funeral adecuado en omentos de tanto dolor y sufrimiento.

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