"…Después vinieron las masacres de Aguas Blancas y Acteal, y no hice nada porque no era zapatista, ni campesino. Después vino la represión en Cancún, Guadalajara y Atenco, y no hice nada porque no era altermundista, globalifóbico ni comunero. Después llego la PFP a Oaxaca y no hice nada porque no era oaxaqueño. Después mataron a más de cuarenta mil personas entre narcos, sicarios, soldados, policías y miles de inocentes y yo no hice nada porque me paralizó el miedo. Después vinieron por mí, y para ese momento ya no quedaba nadie que pudiera hacer algo por mí."

Frase reeditada a la mexicana por su servilleta, se le atribuye erróneamente a Bertolt Brecht en realidad la dijo/escribió (¿?) Martin Niemoeller.

viernes, 14 de marzo de 2014

El amor antropológico

Un amigo documentalista me hizo un pedido un poco extraño, mi punto de vista sobre el amor desde la antropología... no sabiendo que escribir pues le mande las siguientes respuestas sobre una serie de preguntas que me formuló.
2.-Como se ha transformado hasta el siglo 21?
Más que sentimiento, en lo personal lo consideraría un concepto, una herramienta que se ha presentado de forma distinta en ciertas sociedades y que en la actualidad se ha extendido a nivel global gracias a los medios masivos de comunicación. Al margen de lo anecdótico como los relatos de grandes guerras por amor (léase Troya). El concepto parece haber sufrido grandes transformaciones. En muchas sociedades incluso dicho equivalente no se presentaba, o al menos no era necesario para concretar un matrimonio. Se producían alianzas entre clanes o tribus gracias a la unión de dos de sus miembros sin que existiera entre ellos un lazo sentimental al que se le pudiera considerar amor o algo similar.
En este sentido vale la pena recordar que hasta hace muy poco tiempo, en términos históricos, para muchas sociedades, incluso las llamadas occidentales, las mujeres no eran ciudadanos (objeto de derecho), eran acaso poco más que mercancías de cambio, un bien de intercambio para alcanzar alianzas, prestigio social o las llamada dotes.
Un caso aún presente en nuestra sociedad “occidental” son las quinceañeras, fiestas donde una mujer (actualmente menor de edad), era presentada a la sociedad (a los hombres con más prestigio), puesto que ya estaba en edad de casarse. El baile y toda la serie de rituales que desempeñaba la casadera pueden ser considerados una suerte de demostración de un objeto próximo a estar en venta.
Me parece, sin estar del todo seguro, que lo que hoy entiende buena parte del globo como amor, es una idea que sufrió sus mayores transformaciones alrededor de la segunda mitad del siglo XX, la idea se convierte en algo comercializable y en fuente de toda una industria mediática y de productos, el ejemplo clásico lo encontramos en los productos de venta alrededor del 14 de febrero.
3.-El indígena mexicano vive el amor como el hombre occidental?            
Desde la antropología social, resulta muy difícil hacer una generalización del tipo de todos los indígenas en México, debería ser en todo caso algo bastante más específico, una etnia o al menos una región lingüística.
Esto porque es necesario recordar que si en tu lengua una palabra no existe, es muy difícil que la idea exista. Si no lo puedes verbalizar no existe dentro de tu cosmovisión (tu forma de entender al mundo). ¿Cómo le puedes preguntar a alguien si le tiene miedo a morir congelado atrapado en una grieta en el hielo si sólo conoce el desierto, si toda su vida solo ha visto arena? Ese miedo tiene nombre, se verbaliza en una sola palabra (no la recuerdo), en la lengua de los Inuits, los esquimales.
Ahora bien, lo que pasa es que de no existir un equivalente lingüístico, se importa de otra cultura, en el caso mexicano, de la cultura dominante, sociedad mestiza hispano hablante, si bien pueden atraer la palabra, no necesariamente la entienden como se esperaría, le dan el peso o el significado que una sociedad vecina le da, llámese la sociedad serrana mestiza de Chihuahua. Recuerda el caso del comercial que tratamos de promocionar para Neourbana sobre “respeta nuestro derechos” en varios idiomas refiriéndonos a los derechos de la mujer, cuando se le pidió a una señora raramuri que lo dijera en su lengua y lo grabamos después nos dijo Servín que había dicho algo como “dios nos protegera”.
Concretamente, si se pregunta si el indígena en abstracto o de manera muy general, en México, experimenta el amor como el occidental, recordando que en México estamos lejos de cumplir con los criterios estrictamente occidentales para llamarnos así, diría que no. En la medida en que un chihuahuense no vive el amor como lo vive un guerrerense o un veracruzano o un defeño, no digamos un francés o un alemán. Un concepto tan subjetivo, tan polisémico, con tantos significados, como es el de amor, es construido en cada caso particular por aquellos que lo verbalizan o lo adoptan de una cultura dominante.
Si hablamos desde diversos contextos incluso al interior de una misma ciudad como Chihuahua,  podemos encontrar distintos reflejos de lo que se espera cuando alguien ama a otra persona: Un anillo de 18 quilates y luna de miel en Venecia serían sinónimo de amor para alguien de la clase acomodada del Country Club, mientras que de tratarse de una pareja que labora en la maquila se puede hablar de amor si buscan juntar los dos créditos de infonavit para comprar una casita juntos y salir a bailar al Moctezuma una vez cada 15 días, o bien que el hombre cumpla con el gasto cada viernes a cambio de que no falten tortillas y frijoles cada noche en la mesa en un contexto más humilde.
4.-El amor es interés?
Quizás podríamos referirnos a que el amor conlleva una serie de expectativas, de acuerdo a cada caso en particular, que buscan ser cubiertas por ambas partes de la relación. Pueden ser: seguridad económica, física, emocional, de reproducción (continuación de la carga genética, es decir fidelidad), etc.
Evidentemente si hablamos de relación antes que de amor, nos topamos entonces con una serie de expectativas socialmente construidas que vienen en paquete por así decirlo cuando se refieren al amor. El noviazgo puede ser visto desde una perspectiva muy pragmática, como el periodo de prueba en el que dos personas establecen los intereses de cada parte, ven coincidencias y deciden si la otra persona cumple con dichas expectativas para formalizar una relación a largo plazo o no.
5.-cual es la diferencia del amor de una mujer al de un hombre?

Considero de manera muy general que dichas diferencias se establecerían de acuerdo al rol que juega cada género en una sociedad determinada. De tal forma que si en una sociedad machista  X en la que se espera que el hombre sea pendenciero, borracho y jugador, sus muestras de amor irían paralelamente a este rol (serenatas borracho, celos y rapto), mientras que la mujer debería cumplir un papel recatado y sumiso (léase buena parte del cine de oro mexicano) por citar un ejemplo relativamente vigente en México.

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