"…Después vinieron las masacres de Aguas Blancas y Acteal, y no hice nada porque no era zapatista, ni campesino. Después vino la represión en Cancún, Guadalajara y Atenco, y no hice nada porque no era altermundista, globalifóbico ni comunero. Después llego la PFP a Oaxaca y no hice nada porque no era oaxaqueño. Después mataron a más de cuarenta mil personas entre narcos, sicarios, soldados, policías y miles de inocentes y yo no hice nada porque me paralizó el miedo. Después vinieron por mí, y para ese momento ya no quedaba nadie que pudiera hacer algo por mí."

Frase reeditada a la mexicana por su servilleta, se le atribuye erróneamente a Bertolt Brecht en realidad la dijo/escribió (¿?) Martin Niemoeller.

jueves, 12 de diciembre de 2013

¿ATEOS EN EL CIELO?

En algún lado leí hace años un cuento sobre un tipo, creo que la historia se desarrollaba en la India, bueno el caso es que el tipo era ateo y en un arranque sacrílego le puso a su hijo el nombre de un dios, no recuerdo bien el cuento ni su origen, supongamos que lo llamó Shivá.

Total que el tipo le llama así a su hijo y pues resulta que con el tiempo y el crecimiento de su hijo, el padre ateo le profesa un gran amor a su hijo, sintetizando pues el ateo cuando está al borde de la muerte sólo quería que su hijo estuviera ahí con él en sus últimos momentos, y no recuerdo porque razón el hijo no podía estar. El padre  finalmente muere en medio de suplicas repitiendo constantemente el nombre de su hijo…  Shivá. Razón por la cual  al morir el ateo pronunciando el nombre de su hijo, al tiempo el nombre de dios, alcanza la redención y su entrada al cielo o más bien el equivalente en su contexto.

Toda esta introducción para referirme al primo de un amigo que resulta ser ateo y que curiosamente cuando se encuentra en la intimidad -en medio del climax originado por el contacto físico de tipo carnal con su pareja- cogiendo, para que se entienda, lo único que atina a decir cuando está por llegar a tan ansiado momento es; dios, dios, dios!!!

¿Sera acaso que a este ateo le depare igual destino que al sacrílego aquel que le puso el nombre de Dios a su hijo?


Bueno en primer lugar para que pasara eso tendría que existir un dios no? Mientras son peras o son manzanas dicho primo de dicho amigo sigue repitiendo dioses cuando está al borde de un orgasmo. Sin importarle un pepino su incredulidad al respecto. En esos momentos algún dios del sexo, quizás, se haga presente.

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