"…Después vinieron las masacres de Aguas Blancas y Acteal, y no hice nada porque no era zapatista, ni campesino. Después vino la represión en Cancún, Guadalajara y Atenco, y no hice nada porque no era altermundista, globalifóbico ni comunero. Después llego la PFP a Oaxaca y no hice nada porque no era oaxaqueño. Después mataron a más de cuarenta mil personas entre narcos, sicarios, soldados, policías y miles de inocentes y yo no hice nada porque me paralizó el miedo. Después vinieron por mí, y para ese momento ya no quedaba nadie que pudiera hacer algo por mí."

Frase reeditada a la mexicana por su servilleta, se le atribuye erróneamente a Bertolt Brecht en realidad la dijo/escribió (¿?) Martin Niemoeller.

viernes, 27 de diciembre de 2013

Ausencia

No es la muerte la que duele, es la ausencia. Cuando los demás esperan que hayas superado la perdida, cuando se supone que ya pasó un tiempo"suficiente", cuando ya todos olvidaron, aún queda la ausencia. No importa cuanto tiempo pase, incluso no importa si ya lo olvidaron y ya lo olvidaste, la ausencia es para siempre, quienes se fueron no volverán y su falta es permanente.

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